lunes, 16 de agosto de 2010

Perseidas... Leónidas... Gemínidas... Líridas...

Perseidas... Leónidas... Gemínidas... Líridas...
Lluvia de estrellas
Sueños infantiles, deseos lanzados al cielo en noches claras... Sueños rotos adultos...

Anoche, de madrugada... Último cigarrito en la ventana antes de ir para la cama. Cielo despejado y ahí estaban, las Perseidas.

Una estrella fugaz, tantos recuerdos se te vienen a la mente...

Verano, noches calurosas castellanas, con ese cielo despejado, sin contaminación luminiscente. 

Mes de Agosto, viendo caer las estrellas, alguien las llamó Perseidas, o las lágrimas de San Lorenzo, por ser el 9 de agosto la celebración de ese santo y desde la Edad Media pensaban que eran las lágrimas que supuestamente derramó Lorenzo cuando le sacrificaron.

Después llegaban las Leónidas, en Noviembre. Noches frías, capas y capas de jersey y encima el anorak, gorro, guantes, bufandas... Cual muñeco de Michelin cuando anochecía, nos metían en el coche y a medio camino de la peña de Francia, bajábamos, nos enrollábamos en mantas, sacaban el colacao y el café caliente de los termos, y medio dormidos, esperábamos a las leónidas.
 Esas eran la mejores, las mías, ya que el que las puso el nombre creía que provenían de la constelación de Leo.
Recuerdos, algunos agradables, algunos tristes... Momentos mentales de evasión.
Pero al final te das cuenta, de tantos sueños lanzados al cielo y... la cruel realidad que ahora te ampara...

sábado, 14 de agosto de 2010

Por el tunel del tiempo..... Héctor J. Cediel

Hoy, después de una vida: He regresado.
Hemos cambiado. No somos los mismos, pero la piel de tú corazón, no ha cambiado la casaca roja, ni ahorcado sus hábitos. La bondad de tu sonrisa, sigue ahí.
Sería absurdo por lo paradójico, decirte: ¡Siente la primavera!; o abrir la puerta y gritar: ¡He regresado!. Siento las manos vacías, ociosas de amor; el cuerpo y los pasos, pesados, gravados por el plomo de los absurdos remordimientos.
He regresado cansada y derrotada.
He sufrido y llorado; como un pájaro, cuando quiere inventar un suicidio.
Todo lo encuentro abandonado y vacío; inclusive me ven como a una extraña intrusa.
Añoro esos ojos irreverentes y lúcidos, de animal salvaje, de irreverente invasor.
He llamado, uno a uno, de mis seres queridos; ¡ninguno, me contesta!; es como si la música reinventara el dolor, escuchando silbar a un pez.
Una anciana de pelo blanco, que tampoco me reconoce, me dice: “hace años abandonaron la casa…”. Intento imaginarme que pudo suceder. Trato de suponerme las emigraciones, casamientos y muertes recicladas.
El paso inexorable del tiempo, devorándose la juventud y la preciosidad de los cuerpos y de los rostros; como si hubiese desfilado, la esquizofrenia del ángel de la muerte.
Nadie me da razón de nada. Es como si nada hubiese existido, o fuesen solo fantasmas mis recuerdos.
“Has regresado demasiado tarde -parece decirme el viento- regresa por el túnel del tiempo, si deseas soñar para volver a vivir”.....


martes, 10 de agosto de 2010

...de vuelta... y a dar la vara toca

De vuelta ya... menos tiempo del que esperaba, pero... es lo que se plantea, y las cosas según vienen, hay que cogerlas.

Así que después de unos días en este pequeño pueblo amurallado de Castilla, vengo dispuesta a daros la vara un poquito más, si es que os dejáis.

Dicen que todos los cambios, producen cambios, aunque una no los quiera, y es así, te cambian, para bien o para mal, no lo se aún. Pero lo que sí tengo claro es que cambiada... Os dejo unas fotos de esa piedra de Salamanca que tanto me gusta.

miércoles, 28 de julio de 2010

Gero arte, o.... hasta la proxima



Pues eso... os dejo por una temporada, pero... amenazo con volver, eso que os quede claro.

No sé si será breve o largo el tiempo de separación, pero aún así os seguiré leyendo y continuaré, aunque menos, por estos lares. Nunca me gustó la palabra Adios, ni tan siquiera la de Agur, por eso sólo os dejo un hasta luego o un gero arte.

Espero que no se alargue mucho la ausencia y espero estar pronto con todos vosotros, mientras.... sentiros como en casa, y cuidarme mi rinconcito, que volveré, le quitaré el polvo y las telarañas, y seguiremos pegando cositas en él
Besoss....

sábado, 24 de julio de 2010

A Quien Entienda......Cortometraje Axel Arnaud

Punto a quien entienda es una mancha con forma para algunos y para otros no.
Un pensamiento surrealista que seguramente mas de un amante del surrealismo se sentira identificado.

viernes, 23 de julio de 2010

Las nubes que pasan

   Deja pasar las nubes sobre el tapiz azul 
que estalla en tu ventana. Déjalas caminar
con su altivez serena y observa su costumbre,
su trazo inaprensible, su calma monstruosa.

Quizá sean el humo de un fuego legendario.

Tal vez sean el mapa del reino del sosiego.

Quién sabe si los huesos de un dios que se deshizo
en los abismos negros, metálicos, del tiempo.

Deja pasar las nubes.
Vive sin hacer nada.

Pablo Martínez Zarracina

miércoles, 21 de julio de 2010

Malú Orriola


Canta un grillo a lo lejos,
regocijando estos errabundos huesos que he tendido un rato al sol,
el mismo sol que ha comenzado a dorar las copas de los árboles
contra el viento tan verde.

Cierro los ojos y el recuerdo evoca las palabras
que he abandonado a lo largo del camino,
las que nunca dije,
las que miento,
las que me avergüenzan.

Las palomas inician sus limitadas acrobacias recortadas contra el cielo.
Cierro los ojos y me abandono al batir de sus alas
yo que no tengo, me conformo con escuchar el ruido del vuelo.

¿Escuchas?
Son olas.
Olas que se alzan para fundirse en un océano infinito,
algunas se levantan como cabezas humanas en mitad del horizonte,
si cierras los ojos puedes escuchar
a una india cantar en mitad del desierto,
y sin embargo la pasión bruta del alma
enjuaga este aburguesado deseo de nombrar miserablemente
hasta las cosas innombrables,
el nombre del nombre, y amanece.
Fui arrojada del infierno por adorar la belleza.


ESTE perro me ve como si mirara a dios,
no sabe que soysoysoy un dios de la nada.
Pone sus ojos suplicantes en mí, y mueve la cola,
mientras le arranco como un diosdiosdios
la garrapata que chupa de su cuello.

Como si fuese una amante digo
fuera, fuera de su cuerpo de perro.
Él recuesta su cabeza en mi regazo, como yo
pongo estos ojos cuando están hartos sobre el mar
 y dejo que me meza su danza
espumosa, azul, brillante.

En el mar, no hay gentes como nosotros.

No hay sitio en la tierra ni en el mar, para gentes como nosotros.

Caja de música



Alza la tapa.
Escucha.
La música será como un alivio
como un bálsamo azul
como un portazo y luego este silencio.
Los amigos se fueron
perdieron el camino y los recuerdos.
Sólo queda esa música.

Alza la tapa y oye.
Piensa que ellos han vuelto y empujarán la puerta
que traen los rones viejos y la inconformidad
que bailarán de nuevo aquella melodía
aunque no sea igual
aunque no lleguen nunca
aunque alces la tapa y no suene la música.

Odette Alonso