sábado, 14 de agosto de 2010

Por el tunel del tiempo..... Héctor J. Cediel

Hoy, después de una vida: He regresado.
Hemos cambiado. No somos los mismos, pero la piel de tú corazón, no ha cambiado la casaca roja, ni ahorcado sus hábitos. La bondad de tu sonrisa, sigue ahí.
Sería absurdo por lo paradójico, decirte: ¡Siente la primavera!; o abrir la puerta y gritar: ¡He regresado!. Siento las manos vacías, ociosas de amor; el cuerpo y los pasos, pesados, gravados por el plomo de los absurdos remordimientos.
He regresado cansada y derrotada.
He sufrido y llorado; como un pájaro, cuando quiere inventar un suicidio.
Todo lo encuentro abandonado y vacío; inclusive me ven como a una extraña intrusa.
Añoro esos ojos irreverentes y lúcidos, de animal salvaje, de irreverente invasor.
He llamado, uno a uno, de mis seres queridos; ¡ninguno, me contesta!; es como si la música reinventara el dolor, escuchando silbar a un pez.
Una anciana de pelo blanco, que tampoco me reconoce, me dice: “hace años abandonaron la casa…”. Intento imaginarme que pudo suceder. Trato de suponerme las emigraciones, casamientos y muertes recicladas.
El paso inexorable del tiempo, devorándose la juventud y la preciosidad de los cuerpos y de los rostros; como si hubiese desfilado, la esquizofrenia del ángel de la muerte.
Nadie me da razón de nada. Es como si nada hubiese existido, o fuesen solo fantasmas mis recuerdos.
“Has regresado demasiado tarde -parece decirme el viento- regresa por el túnel del tiempo, si deseas soñar para volver a vivir”.....


martes, 10 de agosto de 2010

...de vuelta... y a dar la vara toca

De vuelta ya... menos tiempo del que esperaba, pero... es lo que se plantea, y las cosas según vienen, hay que cogerlas.

Así que después de unos días en este pequeño pueblo amurallado de Castilla, vengo dispuesta a daros la vara un poquito más, si es que os dejáis.

Dicen que todos los cambios, producen cambios, aunque una no los quiera, y es así, te cambian, para bien o para mal, no lo se aún. Pero lo que sí tengo claro es que cambiada... Os dejo unas fotos de esa piedra de Salamanca que tanto me gusta.

miércoles, 28 de julio de 2010

Gero arte, o.... hasta la proxima



Pues eso... os dejo por una temporada, pero... amenazo con volver, eso que os quede claro.

No sé si será breve o largo el tiempo de separación, pero aún así os seguiré leyendo y continuaré, aunque menos, por estos lares. Nunca me gustó la palabra Adios, ni tan siquiera la de Agur, por eso sólo os dejo un hasta luego o un gero arte.

Espero que no se alargue mucho la ausencia y espero estar pronto con todos vosotros, mientras.... sentiros como en casa, y cuidarme mi rinconcito, que volveré, le quitaré el polvo y las telarañas, y seguiremos pegando cositas en él
Besoss....

sábado, 24 de julio de 2010

A Quien Entienda......Cortometraje Axel Arnaud

Punto a quien entienda es una mancha con forma para algunos y para otros no.
Un pensamiento surrealista que seguramente mas de un amante del surrealismo se sentira identificado.

viernes, 23 de julio de 2010

Las nubes que pasan

   Deja pasar las nubes sobre el tapiz azul 
que estalla en tu ventana. Déjalas caminar
con su altivez serena y observa su costumbre,
su trazo inaprensible, su calma monstruosa.

Quizá sean el humo de un fuego legendario.

Tal vez sean el mapa del reino del sosiego.

Quién sabe si los huesos de un dios que se deshizo
en los abismos negros, metálicos, del tiempo.

Deja pasar las nubes.
Vive sin hacer nada.

Pablo Martínez Zarracina

miércoles, 21 de julio de 2010

Malú Orriola


Canta un grillo a lo lejos,
regocijando estos errabundos huesos que he tendido un rato al sol,
el mismo sol que ha comenzado a dorar las copas de los árboles
contra el viento tan verde.

Cierro los ojos y el recuerdo evoca las palabras
que he abandonado a lo largo del camino,
las que nunca dije,
las que miento,
las que me avergüenzan.

Las palomas inician sus limitadas acrobacias recortadas contra el cielo.
Cierro los ojos y me abandono al batir de sus alas
yo que no tengo, me conformo con escuchar el ruido del vuelo.

¿Escuchas?
Son olas.
Olas que se alzan para fundirse en un océano infinito,
algunas se levantan como cabezas humanas en mitad del horizonte,
si cierras los ojos puedes escuchar
a una india cantar en mitad del desierto,
y sin embargo la pasión bruta del alma
enjuaga este aburguesado deseo de nombrar miserablemente
hasta las cosas innombrables,
el nombre del nombre, y amanece.
Fui arrojada del infierno por adorar la belleza.


ESTE perro me ve como si mirara a dios,
no sabe que soysoysoy un dios de la nada.
Pone sus ojos suplicantes en mí, y mueve la cola,
mientras le arranco como un diosdiosdios
la garrapata que chupa de su cuello.

Como si fuese una amante digo
fuera, fuera de su cuerpo de perro.
Él recuesta su cabeza en mi regazo, como yo
pongo estos ojos cuando están hartos sobre el mar
 y dejo que me meza su danza
espumosa, azul, brillante.

En el mar, no hay gentes como nosotros.

No hay sitio en la tierra ni en el mar, para gentes como nosotros.

Caja de música



Alza la tapa.
Escucha.
La música será como un alivio
como un bálsamo azul
como un portazo y luego este silencio.
Los amigos se fueron
perdieron el camino y los recuerdos.
Sólo queda esa música.

Alza la tapa y oye.
Piensa que ellos han vuelto y empujarán la puerta
que traen los rones viejos y la inconformidad
que bailarán de nuevo aquella melodía
aunque no sea igual
aunque no lleguen nunca
aunque alces la tapa y no suene la música.

Odette Alonso

lunes, 19 de julio de 2010

Burrocracia

Burrocracia, sí, has leído bien BURROCRACIA y con mayúsculas.
Hoy ando enfadada conmigo misma y con todo eso del papeleo.
Que te mandan al paro, pues te jodes! y encima de estar jodida, pues.... aprovechan en todos los mostradores a los cuales te arrimas para darte más por culin, y además sin vaselina.
Hasta el punto que en el ultimo mostrador le he indicado al amable caballero que se encontraba atendiéndome que solamente le deseaba que un día de estos se encontrara a este otro lado de la mesa.
Sé que tienen que estar hasta los mismos de tanta gente, que están bajo mínimos porque es verano y muchas cosas mas, pero... que les cuesta contestar a unas preguntas? Pues no... para nada.
Y eso que estamos en la era de la globalización, "menos mal", pero cada uno se especializa de una cosa. Así que para preguntar por varias cosas, te tienes que ir a la cola de la maquinita, sacarte de la A a la Z un numerito, y esperar a que la pizarrita con los números diga el tuyo y entonces arrimarte a esa mesa. Pero claro, no todo acaba ahí. Porque una que es previsora, saca números de todas las letras posibles, y como siempre, tres o cuatro de los números que tienes saltan todos a la vez. Y cuando sales de un mostrador, tienes que volver a sacarte el número de la susodicha letra porque se te ha pasado.
Y cuando a has pasado por cinco o seis mostradores y te siguen diciendo que ahora pilles la H y luego la R dices tu... esto es cachondeo. Se te enciende una lucecita en el cerebro y piensas, ya que uno sabe de una cosa y no sabe nada de lo que hace el vecino tal vez... el director de la oficina, sabrá lo de todos no?
Pues NO! El director tampoco tenia ni idea, pero claro está, el no se digna a decirte las letras porque no se acuerda, pero tiene el detalle de decirte, esto lo lleva Fulanito y esto lo lleva Menganito.
Y sales a la sala y piensas... y ahora que hago? pido que llamen a fulanito y a menganito por los altavoces o le llamo a gritos y supone una que contestara?

A todo esto, el vigilante de seguridad, ya anda mosca, porque te ha visto correteando por la oficina de un sitio a otro y con cara de mala leche, así que no te quita ojo, y te mira con cara de decir que le pasará a la neurótica esta.
Así que me dirijo a información, le pido la la hoja de reclamaciones, la comienzo a rellenar, e inmediatamente viene el director acompañado del tal Fulanito y corriendo detrás de los dos llega el Menganito correspondiente y te dan la solución a tu problema en un pispas...
Conclusión a todo esto? que si, que tenía razón el vijilante, neurótica del todo por culpa de ellos.
cuatro horas... CUATRO HORAS de mostrador en mostrador, para hacer dos preguntas que me las solucionaron en cinco minutos. Y encima el director me dice, ya que lo tiene solucionado, la hoja de reclamaciones no hace falta no? y tu vas y con una sonrisa de oreja a oreja y tu voz más delicada contestas...
Pues no caballero, ahora la rellenaré y con más motivos aún.
Y mientras rellenas la hoja, el vigilante de seguridad continua a tu lado en posición descanso sin quitarte ojo, y cuando acabas, vuelves a poner tu sonrisa más inocente y le indicas que se tranquilice que tu y tus neurosis ya se van y lo dejan tranquilo.
Luego se quejan de la fama que tienen los funcionarios. Así nos va!

Viva la BURROCRACIA!